domingo

las manos llenas de colores (para Ricky, que pinta soles)


la tierra que se pega en la piel, el mismo calor,
el mismo pueblo.
el viento gritando su recelo.
la siesta inocente de los niños,
las sábanas obscenas de los otros.

aquel espanto. el mismo cielo. la misma nada.

los que espían detrás de las cortinas, los chismes insidiosos
y ese olor a calle regada, a fiesta pueblera.

el que pinta soles en la plaza del pueblo, tiene tu alma.
se la regalaste una tarde en que el mismo olor a tierra mojada, entraba por las ventanas.

también tiene tu nombre. y tu mirada.

pinta soles de acuarela rojos y amarillos
redondos, extraños y distantes
como tu definitiva ausencia.

las manos llenas de colores.

ahí está la estación
que espera un tren que viene con años de retraso
y están los destellos de épocas felices,
las vísperas de navidad,
luces y lucecitas,
luciérnagas que confundíamos con estrellas.

y estás vos, colándote entre los pinceles.


las manos llenas de colores.

rojos y amarillos se fusionan,
como en aquel atardecer, sereno y triste.