sábado

desamor


ella tarda en responder. no puede hablar. como si de pronto hubiera olvidado todas las palabras. su mirada la vulnera, no le da tregua. cada vez menos espacio entre una pregunta y otra. su voz se vuelve tierna a veces. otras, sombría. responde como puede, lo que puede. por momentos sus voces se atraviesan.

ella nota que el cielo se oscurece. el aire se hace más pesado.
quizás sea ya el atardecer. espera.
le oye repetir una y otra vez las mismas frases. las palabras resuenan como un eco y después se extinguen. el insiste.

ella se tapa el rostro y permanece así en silencio hasta que dice: “ ya no veo nada”. ahora él llora como un niño. ella apenas murmura. repite esas palabras. mira hacia la ventana y ve otras ventanas. hileras de postigos grises que parecen no haber sido abiertos jamás.
el la mira. detenido ante ella, la mira. no la reconoce.

ella vuelve a mirar hacia la ventana y dice “ ya no conozco esta ciudad”.
el grita, se obstina. están los dos en la penumbra. frente a frente.
ella cree ver algo de violencia en la mirada. necesita repetir su nombre. lo dice una y otra vez. adelanta los brazos en un gesto de ternura desesperada. después renuncia.

ya no puede verlo.