miércoles


Hoy hace un año que comencé con mi lindayfatal
Una noche de marzo igual a esta, quizás sin lluvia, me atreví a publicar el primer texto: clandestina y callada
Un texto que habla de miedo, secreto y silencio.
Una suerte de presentación en medio del insomnio: el desamparo, la posibilidad de amar y lo imposible de amar.
El primer texto de este blog, nació como un grito en medio de la noche
Y dice mucho, casi todo sobre mí.

No sabía en ese momento lo que me depararía este espacio, tenía cierto prejuicio con respecto a los blogs. Pero hoy, después de un año, estoy feliz de haberme atrevido.
Decidí ser yo misma, como siempre, y encontré personas hermosas que me acompañaron y me acompañan. Cómplices de mis sensaciones.
Escribir, como ya lo he dicho, es parte de mi, casi tan importante como respirar. Aquí en este lugar hay, entonces, una parte importante de mí. Hablamos por e-mail – yo digo hablamos, porque no importa cual es el medio, éste blog y todos los blogs amigos son parte de una larga conversación, una manera de comunicarse en medio de la incomunicación- hablamos, digo con maravillos@s compañer@s de esta nueva manera de sentir: estar cerca en la distancia. Algo que roza la magia y que tiene indudablemente que ver con el alma. Con lo que se presiente. Con lo que se intuye. Con algo que se revela en el corazón de otro, sin entender bien porqué.

Después de un año, aunque no me gustan mucho las efemérides –el tiempo me parece una arbitrariedad- quiero celebrar con ustedes el encuentro. El encuentro maravilloso de almas parecidas. O no tan parecidas pero en comunión con los sentidos.

Sigo siendo un poco clandestina… nunca dejaré de serlo
Pero ya no estoy callada. Y esto sí tiene que ver con el encuentro.
Y con ustedes, compañer@s del alma.