viernes

inasible

§ como una sinfonía girando en la distancia §


la vida había dejado de dolerme,
aunque, a veces, desaparecían las voces de los niños
o, a una hora imprecisa,
un humo de pétalos cubría la esperanza
(restos de flores quemadas en la desidia del tiempo)

mi cuerpo
era un vestido sin mí calmando la premura del viento,
dispuse un cerrojo en las palabras para no nombrar la nada,
regalé mi sonrisa a los amaneceres furtivos,
amé ese espacio vacío de dulce misterio

-no estaba acostumbrada a esas cosas,
nunca había bailado aquel vals de las estrellas-

por momentos me quedaba sin manos,
la lluvia apagaba los pequeños estanques de fuego:
caricias mutiladas cansadas de buscar abrigo

sin embargo, estuve con los pies desnudos al filo de la gloria
(como cuando cerrar los ojos
no significaba la muerte del mundo)