martes

la caricia dormida


hay un  sonoro silencio en las persianas.
ella escribió con letra pequeñita y tenue
que era un “infierno musical” lo que escuchaba
(es algo parecido:
a esta hora emprenden vuelo mis mariposas muertas)

pienso en aquel caballo azul despedazado
entre los restos de basura,
lo vuelvo a armar como en un juego
y  a mi vestido le nacen pájaros y flores