viernes

mi abrazo al viento


una puesta de sol.
aquella dulce canción cantada por un niño,
inocencia cargada de sollozos.
la maravillosa banalidad de un árbol
y mi grito oprimido cada atardecer,
como una condena de Dios que busca en que mar desembocar.

un derrumbamiento silencioso.

(el primer silencio de la tierra)

el deseo nacido en un infierno de distancia.
-estaba allí en el espacio y en el tiempo-
parece que hubiera atravesado el mundo. durante siglos.
un deseo arrogante. inapelable.

podría anidar su vida entera dentro de mi cuerpo. lo salvaría

sin embargo, apenas puedo confiar mi abrazo al viento.